Japón volvió a abrir su mercado para los productos avícolas argentinos después de una nueva suspensión vinculada a la influenza aviar. El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) comunicó a las autoridades argentinas el levantamiento de la medida, luego de evaluar la información sanitaria suministrada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La reapertura alcanza a la carne aviar y sus productos provenientes de aves faenadas a partir del 8 de septiembre de 2026. También quedan habilitados los ovoproductos elaborados con huevos puestos desde esa misma fecha.

La decisión vuelve a poner en carrera a la industria avícola argentina en uno de los mercados de mayor valor para este tipo de productos. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, durante 2025 Japón importó del mundo aproximadamente 1.400 millones de dólares en carne aviar y otros 117 millones de dólares en huevos.

El antecedente sanitario explica buena parte de la importancia de la reapertura. Japón ya había suspendido las compras de productos avícolas argentinos en febrero de 2025, luego de que Argentina notificara un caso de influenza aviar altamente patógena en aves de traspatio. En aquella oportunidad, la decisión japonesa había generado una diferencia de criterio con la Argentina, que consideraba que un episodio localizado en aves domésticas no debía implicar necesariamente el cierre de todo el mercado para la producción comercial.

Después de las gestiones sanitarias correspondientes, Japón había levantado aquella suspensión el 29 de mayo de 2025. El nuevo cierre volvió a poner de manifiesto la sensibilidad de los mercados asiáticos frente a cualquier episodio de influenza aviar y la importancia de recuperar rápidamente el estatus sanitario para sostener el flujo comercial.

Ahora, el MAFF consideró suficiente la información presentada por el SENASA para levantar nuevamente las restricciones. La reapertura comprende tanto la carne de pollo como sus derivados y los ovoproductos, dos segmentos en los que Japón representa un destino de interés para la producción argentina.

La cuestión sanitaria también tiene una consecuencia concreta sobre la mercadería que podrá ingresar al mercado japonés. La habilitación rige para aves faenadas y huevos producidos desde el 8 de septiembre, por lo que la recuperación efectiva de las exportaciones estará atada a la producción obtenida desde esa fecha y al cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades japonesas.

Para formalizar el regreso de los productos argentinos, el SENASA y el MAFF acordaron además nuevos modelos de Certificados Veterinarios Internacionales. Durante los próximos dos meses habrá un período de transición en el que podrán utilizarse los certificados que estaban vigentes. Cumplido ese plazo, las exportaciones deberán viajar exclusivamente con los nuevos formatos.

Japón es un mercado particularmente relevante para la avicultura mundial. Para la Argentina, el interés no pasa solamente por recuperar las operaciones interrumpidas, sino también por ampliar la presencia en un destino que paga por productos diferenciados y que puede ofrecer oportunidades para una cadena que necesita diversificar sus mercados externos.

El Gobierno destacó que Japón constituye además uno de los principales destinos de las exportaciones argentinas de huevos y ovoproductos. Por eso, la reapertura tiene un alcance mayor que el de la carne de pollo y vuelve a habilitar una vía comercial para distintos eslabones de la cadena avícola.