
La histórica reducción de la inseguridad alimentaria registrada en México representa no solamente un avance de la política social del país, sino también una oportunidad para reconocer la importancia de todos los actores que participan en las cadenas de abasto y distribución de alimentos.
De acuerdo con datos de la FAO retomados recientemente por la presidenta Claudia Sheinbaum, la inseguridad alimentaria moderada o grave disminuyó de 24.9% a 16.5% en una década, con 8.6 millones de personas dejando esa condición.
En este contexto, empresas proveedoras como Comercializadora Family Duck consideran que estos resultados permiten abrir la conversación sobre la importancia de contar con cadenas de suministro eficientes, transparentes y sujetas a mecanismos de fiscalización.
“Los avances en seguridad alimentaria son resultado de una política pública encabezada por el Estado y de una cadena en la que participan productores, instituciones, trabajadores, transportistas y empresas proveedoras. En este contexto, nuestra responsabilidad es contribuir desde el cumplimiento, la capacidad logística y la transparencia para que los alimentos lleguen a quienes los necesitan”, señaló Family Duck.
Fiscalización y transparencia también forman parte de la seguridad alimentaria
La participación privada en programas públicos implica responsabilidades de cumplimiento, documentación y supervisión institucional, donde la fiscalización representa una herramienta necesaria para revisar las operaciones y generar certeza sobre los recursos.
A un año de diversos cuestionamientos sobre empresas proveedoras, las revisiones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) permiten incorporar elementos institucionales a la discusión.

En el caso de Family Duck, la información revisada señala que no se derivaron sanciones por los servicios analizados, un elemento relevante para distinguir entre señalamientos públicos y responsabilidades determinadas formalmente.
“Siempre hemos considerado que cuando existen recursos públicos debe existir fiscalización. En este contexto, las auditorías permiten comprobar operaciones, revisar documentación y establecer responsabilidades cuando corresponda; de la misma manera, cuando una empresa no es sancionada, ese resultado también debe formar parte de la conversación pública”, agregó la Comercializadora.
De proveedores a aliados de una cadena estratégica
Los avances en seguridad alimentaria reportados por la FAO reflejan la dimensión de una cadena que requiere procesos de adquisición, almacenamiento, transporte, logística y distribución, así como la coordinación entre instituciones públicas, productores y empresas capaces de responder a necesidades de abastecimiento a gran escala.
En este ecosistema, Comercializadora Family Duck ha participado como empresa proveedora dentro de cadenas vinculadas con programas públicos de alimentación.
La compañía reconoce que los avances nacionales responden a la participación de múltiples actores, cuya coordinación permite convertir las políticas públicas en capacidad efectiva de suministro y distribución.
El siguiente paso: más transparencia y mejores cadenas de suministro
El reto permanece: millones de mexicanos aún enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente y nutritiva, por lo que es necesario mantener esfuerzos que permitan avanzar en transparencia, fiscalización y profesionalización de las cadenas de suministro, con el objetivo de consolidar un modelo donde política social, capacidad empresarial y vigilancia institucional coincidan bajo una misma premisa de cumplimiento.

“La mejor manera de fortalecer la confianza es con resultados verificables. Estamos a favor de la fiscalización porque permite distinguir entre señalamientos y hechos acreditados. Nuestro compromiso es seguir contribuyendo, desde nuestro ámbito de responsabilidad, a cadenas de suministro eficientes, transparentes y capaces de acompañar los esfuerzos de México en seguridad alimentaria”, concluyó Comercializadora Family Duck.




