
Las altas temperaturas que atraviesa Colombia están llevando el consumo de electricidad a niveles poco habituales y obligan al sistema energético a operar con una exigencia mayor. Aun así, XM considera que el país no se encuentra cerca de repetir el apagón de 1992, aunque reconoce que las condiciones actuales generan una incertidumbre superior a la de años anteriores.
Juan Carlos Morales, gerente encargado de XM, explicó que el comportamiento de la demanda se convirtió en uno de los principales desafíos. De acuerdo con el funcionario, durante este año se registraron incrementos superiores al 6% de manera reiterada, una situación que ha llevado al país a marcar récords históricos de consumo eléctrico.

El efecto de las temperaturas no se concentra únicamente en la región Caribe. Huila y Tolima también han registrado condiciones que contribuyen al aumento de la demanda. En el Caribe, cuando las temperaturas suben, el consumo puede crecer hasta 11% dentro del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
“Eso va a hacer que el sistema trabaje de una forma más estresada y con una exigencia mayor de todos sus componentes”, concluyó Morales.
La situación ocurre mientras Colombia enfrenta los efectos del fenómeno de El Niño y condiciones de sequía que pueden afectar la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica. Por esa razón, XM busca que las plantas térmicas tengan un papel más importante en el abastecimiento, con el propósito de conservar el agua almacenada en los embalses.
El gerente encargado de XM explicó que la operación requiere reducir la demanda y garantizar la disponibilidad de gas y combustibles líquidos para las centrales térmicas. El escenario adquiere mayor complejidad debido a que Colombia necesita recurrir cada vez más a la importación de gas para atender sus necesidades energéticas.
El funcionario pidió a los usuarios hacer un uso racional de la energía, especialmente durante este periodo de mayores temperaturas y consumo. La recomendación hace parte de las medidas necesarias para evitar que el sistema avance hacia condiciones que puedan comprometer su estabilidad.

“Estamos viendo temperaturas mucho más altas, condiciones de sequía que pueden ser aún más críticas o más prolongadas, y estamos tratando de evitar que el sistema llegue a una condición crítica con el objeto de que no tengamos esa situación”, dijo en Blu Radio.
Pese a las advertencias, Morales marcó una diferencia frente a la situación que vivió Colombia en 1992. Según explicó, los retos actuales no significan que el sistema esté próximo a enfrentar un apagón de las mismas características, aunque sí existe un nivel de incertidumbre que requiere seguimiento y coordinación entre los distintos actores del sector eléctrico.
Otro de los puntos que XM mantiene bajo atención está relacionado con el mantenimiento de centrales fundamentales para atender la demanda. En particular, se trata de las plantas de Chivor y Guavio, cuya disponibilidad resulta relevante para el abastecimiento eléctrico del país. Para coordinar los trabajos, XM está adelantando conversaciones con las empresas propietarias de ambas instalaciones. Enel, dueña de Guavio, y AES, propietaria de Chivor, participan en la coordinación de los mantenimientos con el objetivo de evitar impactos sobre la capacidad de generación disponible.

La presión sobre el sistema se explica así por varios factores que coinciden al mismo tiempo. El aumento sostenido del consumo, las altas temperaturas, la posibilidad de una sequía más intensa o prolongada y la necesidad de contar con combustibles para la generación térmica plantean un escenario que requiere vigilancia.
El comportamiento de la demanda es uno de los indicadores que más preocupa. Los aumentos superiores al 6% registrados durante los meses del año han llevado al sistema a niveles históricos, mientras los picos asociados al calor elevan todavía más las necesidades de electricidad. En ese contexto, XM insiste en que la respuesta no depende únicamente de aumentar la generación. También resulta necesario moderar el consumo, preservar el agua de los embalses y asegurar los combustibles requeridos por las plantas térmicas.