La emergencia en Guayabetal, Cundinamarca, sigue activa por la acumulación de sedimentos causada por las lluvias en el sector El Ocal - crédito @JorgeEmilioRey / X

Más de 800 familias de las veredas de Guayabetal (Cundinamarca) y Acacías (Meta), enfrentan desde la madrugada del miércoles 2 de septiembre, la incomunicación total tras el colapso del Puente Ocal, una estructura central para la movilidad, el traslado de estudiantes y la actividad agrícola en la región.

El desastre no solo ha aislado a comunidades rurales, sino que impactó de inmediato la economía local y la vida cotidiana.

La caída del puente fue consecuencia directa de una creciente intensa acompañada de sedimentos y material vegetal, que debilitó la estructura hasta hacerla ceder.

Según Yesenia Herreño, directora del Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca, “la creciente y la sedimentación de material hizo que, sobre todo por el arrastre de material vegetal, pues perdiéramos el puente”. Las imágenes de la emergencia muestran cómo el agua arrastró troncos, piedras y lodo con fuerza inusitada.

La emergencia dejó incomunicadas a 14 veredas, afectando la movilidad de estudiantes y productores, así como el acceso a servicios básicos y el transporte de productos agrícolas. Las familias rurales quedaron sin vías para llegar al casco urbano, mientras los productores avícolas y campesinos no pueden sacar su producción ni recibir insumos para alimentar a los animales.