Clásica & Universitaria presenta: "Brahms, a dos pianos"
Pocas obras de Brahms tuvieron un recorrido tan accidentado como esta Sonata en fa menor. Todo comenzó en 1862, cuando el compositor la concibió como un quinteto para dos violines, viola y dos violonchelos. Tras escucharla, el violinista Joseph Joachim le hizo llegar sus observaciones, y Brahms deci

Pocas obras de Brahms tuvieron un recorrido tan accidentado como esta Sonata en fa menor. Todo comenzó en 1862, cuando el compositor la concibió como un quinteto para dos violines, viola y dos violonchelos. Tras escucharla, el violinista Joseph Joachim le hizo llegar sus observaciones, y Brahms decidió repensarla: dos años después, aquella música reapareció convertida en una obra para dos pianos, que el propio compositor estrenó en Viena junto al pianista Carl Tausig.
Tampoco esa sería su forma definitiva. Clara Schumann, al escuchar la nueva versión, sintió que la música excedía las posibilidades de los dos pianos, y Brahms volvió una vez más sobre la partitura hasta transformarla en el célebre Quinteto para piano y cuerdas, Op. 34. La Sonata para dos pianos, sin embargo, sobrevivió como una obra autónoma: densa, oscura y expansiva, capaz de sugerir una orquesta con apenas dos instrumentos.
La historia de la obra guarda además una anécdota singular. Brahms la interpretó junto a Clara Schumann ante la princesa Anna de Hesse, quien quedó profundamente conmovida por la música. El encuentro tuvo una consecuencia inesperada: la princesa poseía el manuscrito de la Sinfonía n.º 40 de Mozart, una de las partituras más admiradas por Brahms, y decidió obsequiárselo. Brahms correspondió dedicándole esta Sonata en fa menor, en un intercambio simbólico entre dos épocas de la tradición musical.
La obra está organizada en cuatro movimientos que recorren climas muy distintos: la tensión del Allegro non troppo inicial, la escritura íntima y cantabile del Andante, el impulso rítmico y los contrastes del Scherzo, y un Finale que arranca en la gravedad de un Poco sostenuto para desembocar en un Allegro non troppo y un Presto de energía casi vertiginosa. A lo largo de sus casi cuarenta minutos, los dos pianos no funcionan como un instrumento acompañado por otro, sino como dos voces que construyen juntas una misma arquitectura.
Para este especial se eligió la interpretación de Martha Argerich y Alexandre Rabinovitch, grabada para Teldec y publicada en 1994 dentro del álbum Brahms: Haydn Variations, Op. 56b, Waltzes, Op. 39 & Sonata in F Minor, Op. 34b. Un dúo que no busca la simple espectacularidad de dos grandes pianistas, sino una escucha permanente del otro y una enorme variedad de planos dentro de una escritura tan masiva como exigente.
El programa podrá escucharse este domingo a las 7AM por las radios de los SRT Media y a partir de las 9:00 en el canal de YouTube de Canal 10.


