El nivel de endeudamiento en mora de las familias alcanzó uno de sus puntos más altos del último tiempo en Argentina.
Frente a este escenario, Laura González detalló en Telenoche una serie de pasos de educación financiera para quienes comenzaron a atrasarse y tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Los cinco pasos para ordenar las deudas
1. Saber cuánto tiempo de mora llevás
Conocer exactamente en qué situación está cada deuda. Según explicó, los atrasos se clasifican de acuerdo con la cantidad de días transcurridos sin pagar: desde los primeros 30 días hasta casos que superan los 180.
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Quienes atraviesan las primeras etapas todavía tienen más posibilidades de buscar una solución directamente con la entidad financiera. A partir de los 90 días de mora, muchos bancos pueden derivar la deuda a un estudio jurídico, por lo que González recomendó intentar negociar antes de llegar a ese punto
2. Evitar pagar solamente el mínimo de la tarjeta
“Un mes no pagás todo, el otro no pagás todo y después se hace una gran bola de nieve que en algún momento hace que uno diga que no puedo más”, explicó González. Además, recomendó revisar en el resumen de las tarjetas el Costo Financiero Total Efectivo Anual, ya que el saldo pendiente queda sujeto a tasas elevadas.
3. Armar un mapa de deudas
La recomendación es anotar todos los compromisos pendientes: tarjetas, préstamos personales, hipotecarios, billeteras virtuales, préstamos familiares y cualquier otra obligación. También conviene registrar la tasa que se paga en cada caso.
4. Priorizar la deuda más cara y negociar
Una vez elaborado ese listado, el objetivo es empezar por aquellas obligaciones con mayores costos financieros y acercarse a los bancos para buscar alternativas.
“Hay que aprovechar que ahora están complicados con la mora los bancos y están bajando las tasas, por lo cual están aceptando ir a perdida. Hay que ir y decir ‘ahora no te lo puedo pagar, así que haceme un plan de pago’”, sostuvo.
5. Tener en cuenta que las entidades comparten información crediticia.
González advirtió que entrar en mora con una institución puede afectar también el crédito disponible en otras. “Si yo puedo pagar religiosamente en el banco A pero entro en mora con el banco B, los bancos o billeteras virtuales se comunican, por lo tanto el banco al que le pago bien también me va a acortar el crédito”, señaló.




