Pekín, 7 sep (EFE).- Un tribunal chino condenó este lunes a cadena perpetua a Wang Jianjun, exvicepresidente de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CSRC), por aceptar sobornos por más de 93,4 millones de yuanes (unos 14 millones de dólares).
El Tribunal Popular Intermedio de Weifang, en la provincia oriental de Shandong, consideró probado que Wang recibió el dinero a cambio de favorecer a empresas y particulares en operaciones como salidas a bolsa y financiación empresarial, informó hoy la agencia estatal Xinhua.
Según la sentencia, Wang aprovechó entre 2005 y septiembre de 2019 distintos puestos en el regulador bursátil para obtener beneficios para terceros en procesos de cotización de empresas, financiación y adjudicación de contratos a cambio de dinero y otros bienes.
El tribunal consideró que la cuantía de los sobornos era "especialmente elevada" y que sus actos provocaron "pérdidas especialmente graves" para los intereses del Estado y de la población, aunque tuvo en cuenta como atenuantes que confesara los delitos, revelara hechos que los investigadores todavía desconocían, se declarara culpable y mostrara arrepentimiento.
Wang, de 57 años, fue vicepresidente del regulador bursátil desde 2021 y anteriormente dirigió la Bolsa de Shenzhen, donde impulsó en 2020 la reforma del índice tecnológico ChiNext, considerada una de las más relevantes del sector.
El exfuncionario ya había sido expulsado en noviembre de 2025 del gobernante Partido Comunista de China (PCCh), que entonces le acusó de aceptar grandes sumas de dinero y objetos de valor, intervenir de forma indebida en procesos de cotización y financiación empresarial y utilizar su influencia para favorecer a familiares.
Su condena se produce en medio de la campaña anticorrupción impulsada por el presidente chino, Xi Jinping, desde su llegada al poder en 2012 y que ha alcanzado a funcionarios de todos los niveles, incluidos dirigentes provinciales, altos mandos militares y responsables de grandes conglomerados estatales de sectores como el financiero, el tabacalero o el farmacéutico.
La Comisión Central de Inspección Disciplinaria, principal brazo anticorrupción del PCCh, llamó el pasado 22 de agosto a intensificar esa ofensiva y a reforzar la supervisión política, después de una primera mitad de año marcada por investigaciones y destituciones de altos cargos.
Pekín presenta la campaña como un instrumento para reforzar la disciplina interna y combatir lo que Xi ha calificado como "la mayor amenaza" para el PCCh, aunque algunos observadores consideran que también podría servir para apartar a determinadas figuras de la vida política. EFE


