La policía cerró por completo la estación de tren de la ciudad de Augsburgo, en el sur de Alemania, el miércoles por la mañana tras la explosión de un objeto y el hallazgo de otro sospechoso cerca. Los trenes dejaron de circular.
Las autoridades indicaron que el primer objeto no identificado explotó en un pasillo de un edificio. Varias personas sufrieron heridas leves debido al fuerte estruendo de la explosión y se registraron daños en ventanas.
Expertos en explosivos de la oficina de policía criminal del estado de Baviera investigaban en el lugar.
La policía dijo en X que el tráfico vial y el transporte público en las inmediaciones de la estación también estaban cortados.
Por el momento no había más información acerca de la explosión ni del segundo objeto sospechoso, que no estalló.
Augsburgo es una ciudad de 308.000 habitantes en Baviera, a unos 78 kilómetros (48 millas) al noroeste de Múnich.
La Policía de Potsdam ha abierto una investigación por terrorismo tras un intento de sabotaje contra la red eléctrica del estado federado oriental de Bradenburgo.
“De momento hay unidades en el lugar de los hechos recabando pruebas. De momento no se pueden proporcionar más informaciones para no afectar las investigaciones”, señaló la Policía de la capital de Brandeburgo en un comunicado difundido este miércoles, un día después del intento de sabotaje.
El ministro de Interior de Bradenburgo, Jan Redmann, dijo ante Comisión de Interior del Parlamento regional que había tenido mucha suerte ante un incidente en el que se evitó que hubiera un apagón.
En la subestación eléctrica afectada se encontraron cerca de media docena de objetos, similares a cohetes, con explosivos.
Dicha infraestructura se encuentra cerca de la central térmica de lignito de Jänschwalde, en el este de Alemania y la cuarta más grande del país.
En su comparecencia ante la Comisión de Interior, Redmann expuso que todavía no está claro quién está detrás del ataque y, aunque en el pasado ha habido atentados de grupos de extrema izquierda contra instalaciones eléctricas, no se puede descartar que sea una “acción de poderes extranjeros o de actores que desconocemos”.
La Policía alemana también investiga un posible acto de sabotaje dirigido por un Estado extranjero o por el extremismo de izquierdas en una subestación eléctrica en las inmediaciones de Rommerskirchen, cerca de Colonia, en el oeste del país, un día después del hallazgo de artefactos explosivos en otra instalación de este tipo en el estado oriental de Brandeburgo.
El incidente, que se produjo el martes por la noche, tuvo repercusiones en el funcionamiento de las líneas de suministro de las centrales eléctricas y, como consecuencia, se produjeron fallos en varias instalaciones de RWE Power, informó en un comunicado la empresa energética propietaria de la subestación, Amprion.

El suministro eléctrico general no se vio afectado sin embargo y la estabilidad del sistema estuvo siempre garantizada, añadió.
La causa del incidente está siendo investigada actualmente por la Policía, pero “con una alta probabilidad, cabe suponer que se debió a una acción externa”, indicó la compañía.
“Según el estado actual de las investigaciones, los autores provocaron deliberadamente un cortocircuito al colocar material conductor, presumiblemente cables, sobre la línea eléctrica aérea”, afirmó el ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, ante los medios.
“No se trató de un interruptor averiado, fue intencionado, fue un delito. Existe una sospecha inicial de sabotaje contrario al orden constitucional. Estamos investigando en dos direcciones: un posible sabotaje dirigido por un Estado extranjero y el extremismo de izquierdas. En estos momentos no podemos descartar ninguna de las dos hipótesis”, recalcó.
El incidente se produce un día después de que desconocidos intentaran provocar cortocircuitos en líneas eléctricas de muy alta tensión cerca de la central de carbón de Jänschwalde, en Brandeburgo.
Según las autoridades, lo consiguieron en dos ocasiones y la Policía investiga los hechos como un posible acto de sabotaje.
En los últimos meses se han registrado otros ataques contra infraestructuras eléctricas en Alemania, como el de enero pasado cuando presuntos autores de extrema izquierda incendiaron líneas de alta tensión cerca de una central eléctrica en el suroeste de Berlín.
(Con información de AFP y EFE)



