Bono de indigencia para los jubilados: el Gobierno insiste con $70.000
El Poder Ejecutivo confirmó que volverá a pagar el mismo bono congelado desde marzo de 2024. Sin contemplar una inflación del 180%, la suma mantiene a los adultos mayores por debajo de la línea de indigencia. El Gobierno nacional oficializó una nueva prórroga del Bono Extraordinario Previsional para
El Poder Ejecutivo confirmó que volverá a pagar el mismo bono congelado desde marzo de 2024. Sin contemplar una inflación del 180%, la suma mantiene a los adultos mayores por debajo de la línea de indigencia.
El Gobierno nacional oficializó una nueva prórroga del Bono Extraordinario Previsional para el mes de septiembre, sosteniendo congelada en $70.000 una suma que acumula 30 meses sin un solo incremento.
La medida, que alcanza a jubilados, pensionados y beneficiarios de prestaciones no contributivas de la ANSES, consolida una drástica licuación de los ingresos del sector pasivo frente a la escalada constante del costo de vida.
Desde su implementación en marzo de 2024, el valor de este bono no ha sufrido actualización alguna, ignorando de manera abierta una inflación acumulada del 180% en el mismo período. Esta falta de ajuste pulverizó el impacto real del refuerzo, recortando severamente la capacidad de compra de los beneficiarios.
Un haber que no cubre ni la canasta de indigencia
Con la suma fija no remunerativa de $70.000 -que hoy apenas equivale a unos tres kilos y medio de asado-, un jubilado que cobra el haber mínimo de $428.633 pasará a percibir un total de $498.633 en septiembre. El monto resulta abiertamente insuficiente. No alcanza para cubrir ni siquiera la canasta básica de indigencia, que según las estadísticas oficiales del propio Estado se ubica en $708.000.
El alcance de este haber recortado abarcará a:
Jubilados y pensionados del régimen general.
Titulares de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Beneficiarios de Pensiones No Contributivas (PNC) por vejez, invalidez y madres de 7 hijos o más.
Receptores de pensiones graciables a cargo de la ANSES.
En los casos en que las prestaciones superen el haber mínimo, el beneficio se achicará aún más, puesto que solo se abonará el monto proporcional necesario para equiparar dicho tope. Asimismo, en las pensiones con varios copartícipes, el Gobierno liquidará el bono computando al grupo familiar como si fuera un único titular, restringiendo el alcance del cobro.
Relato oficial y la paradoja de la movilidad
A través del Decreto 824/2026, el Ejecutivo justificó la disposición cuestionando la anterior ley de movilidad jubilatoria (27.609) aprobada en 2021, a la que achacó la pérdida del poder adquisitivo de los adultos mayores.
Sin embargo, en los hechos, la política de mantener congelado un bono fijo por dos años y medio impone una pérdida real de los haberes frente a los precios y agrava el deterioro del sector previsional.