
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) envió al depósito a 2.915 vehículos de transporte público entre enero y el 31 de agosto de 2026, tras detectar diversas infracciones durante los controles realizados en Lima Metropolitana y el Callao. Del total, 1.409 unidades son reincidentes y acumulan multas por S/67.648 084.
Las intervenciones se realizaron durante 635 operativos de fiscalización desplegados en avenidas y calles de ambas jurisdicciones. Entre los puntos comprendidos estuvieron las vías utilizadas por los corredores complementarios Rojo, Morado y Azul, donde los inspectores verificaron el cumplimiento de las condiciones exigidas para prestar el servicio.
Uno de los principales incumplimientos correspondió a la falta de autorización. La ATU identificó 2.337 vehículos que circulaban sin el permiso respectivo, situación que configura una infracción y evidencia la presencia de unidades que operaban al margen de las disposiciones establecidas por la entidad.
Los controles también permitieron detectar irregularidades relacionadas con los conductores. 1.755 unidades eran manejadas por personas sin brevete, una condición que incrementa el riesgo para los pasajeros y para quienes comparten las vías, entre ellos automovilistas, motociclistas y peatones.

La revisión documental reveló, además, otras deficiencias. 547 vehículos no contaban con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), requisito destinado a brindar cobertura frente a las consecuencias de un siniestro vial. Asimismo, 531 unidades carecían del Certificado de Inspección Técnica Vehicular (CITV), documento que acredita que el vehículo superó la evaluación correspondiente sobre sus condiciones de funcionamiento y seguridad.
La entidad destacó que estas acciones contaron con el respaldo de la Policía Nacional del Perú (PNP), municipalidades distritales y otras instituciones públicas. La coordinación se efectuó en el marco del Comité de Fiscalización, impulsado durante el estado de emergencia para fortalecer las intervenciones contra las actividades informales relacionadas con el transporte urbano.
El trabajo conjunto permite ampliar la capacidad operativa en distintos sectores de la capital y el primer puerto. Además, facilita la identificación de unidades que incumplen las disposiciones vigentes y su posterior traslado a los depósitos habilitados por la autoridad competente.

Para la ATU, la fiscalización constituye una herramienta para enfrentar la informalidad y evitar que circulen vehículos que no reúnen los requisitos legales o las condiciones de seguridad necesarias para trasladar pasajeros. Las intervenciones también buscan promover el cumplimiento de las obligaciones por parte de los operadores autorizados.
La institución indicó que continuará con los controles coordinados junto con otras entidades públicas. Estas acciones estarán orientadas a hacer respetar las normas del transporte urbano, retirar de las calles a quienes incumplan las disposiciones y fortalecer la seguridad de pasajeros, conductores y peatones en Lima y Callao.
¿Cuáles son las funciones de la ATU?
- Regular y fiscalizar el sistema de transporte público urbano en Lima y Callao, verificando que los operadores cumplan las normas vigentes.
- Planificar y gestionar el transporte integrado, con el propósito de mejorar la movilidad de los ciudadanos.
- Otorgar autorizaciones a empresas y conductores que prestan servicios de transporte público, según los requisitos establecidos.
- Supervisar las condiciones de seguridad de los vehículos y servicios destinados al traslado de pasajeros.
- Sancionar infracciones cometidas por operadores y conductores que incumplan las disposiciones.
- Coordinar con otras entidades, como la Policía Nacional y municipalidades, acciones contra el transporte informal.




