Montaje Infobae en el que aparecen los Reyes Católicos.

El turismo es uno de los grandes pilares de la economía española y Santiago de Compostela es uno de los destinos que mejor representa la importancia de este sector. Cada año, la capital gallega recibe a cientos de miles de visitantes. Solo en 2024, un total de 943.359 turistas se desplazaron hasta la capital gallega.

La ciudad tiene varios alicientes que la hacen única. El principal es la catedral de Santiago de Compostela, uno de los grandes símbolos del patrimonio español y el punto al que llegan los peregrinos después de recorrer el Camino de Santiago. Esta ruta, con siglos de historia, ha convertido a la capital gallega en uno de los principales destinos de peregrinación del mundo.

A ello se suma un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde se concentran algunos de los edificios, plazas y monumentos más representativos de la ciudad. Entre ellos se encuentra un establecimiento que forma parte de la historia de Santiago y que presume de ser el hotel más antiguo de España.

La historia del Parador de Santiago de Compostela

La historia de este singular alojamiento se remonta a finales del siglo XV, cuando los Reyes Católicos visitaron Santiago de Compostela y comprobaron las precarias condiciones en las que eran atendidos los peregrinos que llegaban a la ciudad.

Muchos de ellos llegaban enfermos y los pequeños hospitales existentes no podían hacer frente a la creciente afluencia de viajeros. Ante esta situación, Isabel y Fernando decidieron impulsar la construcción de un gran hospital destinado a atender a los peregrinos. La construcción del edificio fue ordenada en 1499 y el proyecto quedó en manos del arquitecto real Enrique Egas, abriéndose al público en el año 1509.

Interior del Parador de los Reyes Católicos, en Santiago.  (Turismo Galicia)

El Hospital Real fue concebido para acoger y atender tanto a peregrinos enfermos como sanos, además de desempeñar otras funciones. El complejo llegó a contar con enfermerías, botica, espacios para los trabajadores y huerta medicinal. Po otra parte, la capilla estaba diseñada para que los enfermos pudieran seguir las celebraciones religiosas desde las propias salas.

Durante más de cuatro siglos, el inmueble mantuvo su función hospitalaria hasta que, en 1954, dejó de utilizarse como hospital y pasó a formar parte de la red de Paradores. Fue entonces cuando comenzó su transformación en establecimiento hotelero, conservando buena parte de los elementos históricos y arquitectónicos que habían caracterizado al antiguo Hospital Real.

Parador de los Reyes Católicos. (Wikimedia)

Un edificio lleno de historia y elementos arquitectónicos

Más allá de su historia, destaca por el importante patrimonio que conserva en su interior y en su fachada. El edificio combina elementos góticos, renacentistas y barrocos y está organizado alrededor de cuatro patios, dos de ellos de estilo renacentista y otros dos barrocos. Entre sus espacios más destacados se encuentra la antigua capilla, de planta de cruz latina y estilo gótico-renacentista, cuya bóveda de piedra destaca por su elaborada decoración.

La fachada principal es uno de sus elementos más reconocibles. De estilo plateresco, presenta una portada concebida a modo de gran retablo, con representaciones de figuras religiosas, los doce apóstoles y los bustos de Isabel y Fernando.

Portada Parador Reyes Católicos, en Galicia. (Wikimedia)

En el interior, el antiguo hospital conserva sus cuatro claustros, corredores y otros espacios históricos, ahora adaptados a su función como alojamiento de lujo. Además, el edificio alberga más de 140 obras de arte de artistas vinculados a la Escuela de Madrid. En cuanto al alojamiento, el hostal cuenta con 137 habitaciones y actualmente funciona como un hotel de cinco estrellas.