Buenos Aires, 9 sep (EFE).- Argentina extraditó este miércoles a Brasil al empresario argentino Diego Hernán Dirisio, acusado por la Justicia brasileña de vender armas a las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho, informó este martes el Ministerio de Seguridad Nacional.

Dirisio fue trasladado bajo custodia policial hasta el aeropuerto Jorge Newbery, en la ciudad de Buenos Aires, desde donde partió a las 11:45 hora local (14:45 GMT) en un vuelo con destino a Sao Paulo, donde será entregado a las autoridades brasileñas.

El empresario fue detenido en febrero de 2024 en la provincia argentina de Córdoba, junto con su pareja, la exmodelo paraguaya Julieta Vanessa Nardi Aranda, después de que la Justicia brasileña emitiera una orden de captura internacional y una notificación de Índice Rojo de Interpol por ambos.

La pareja enfrenta en Brasil cargos por tráfico internacional de armas de fuego, liderazgo de una organización criminal transnacional y blanqueo de capitales.

En junio pasado, la Corte Suprema argentina confirmó la sentencia que autorizó la extradición de la pareja. Sin embargo, según informó el Ministerio de Seguridad Nacional argentino a EFE, Nardi Aranda no viajó con Dirisio, sin precisar los motivos de esta decisión.

La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, celebró la extradición en sus redes sociales y calificó a Dirisio como “el mayor traficante de armas de Sudamérica”.

“Intentó escapar de la Justicia de su país y esconderse en la Argentina. Lo encontramos, lo detuvimos y hoy lo sacamos de nuestro país”, escribió en la red social X.

Según la investigación, una empresa vinculada a la pareja importó desde 2012 miles de armas de Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia, que ingresaban legalmente en Paraguay y posteriormente eran desviadas hacia Brasil.

Parte del armamento habría terminado en manos del PCC y Comando Vermelho, dos de las principales organizaciones criminales de Brasil. Antes de ser trasladadas al país vecino, las armas eran modificadas en Ciudad del Este (Paraguay) mediante la eliminación de sus números de serie para dificultar su trazabilidad.

La investigación brasileña comenzó en 2020 a partir de la incautación de armas en el estado de Bahía y derivó en una causa por tráfico internacional de armas, organización criminal y blanqueo de capitales. EFE