La DIICOT sostiene que Andrew Tate captó en Inglaterra a una menor en 2012 y la trasladó a Bucarest para explotarla en un negocio de cámaras web pornográficas (Inquam Photos/Eduard Vinatoru vía REUTERS).

La fiscalía de Rumania presentó una nueva acusación formal contra Andrew Tate por tráfico de menores, lavado de dinero, relaciones sexuales con una menor y manipulación de testigos. El expediente también incluye a su hermano, Tristan Tate, como cómplice.

Según la Dirección de Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo de Rumania (DIICOT), Andrew habría captado en 2012 a una adolescente de 15 años en Inglaterra bajo la apariencia de una relación amorosa.

Posteriormente, la habría trasladado en reiteradas ocasiones a Bucarest para explotarla sexualmente a través de un negocio de pornografía por webcam.

La acusación sostiene que Tristan conocía la edad de la víctima y colaboró en el esquema al engañarla sobre los “sentimientos e intenciones” de su hermano.

Además, alega que, entre diciembre de 2020 y mediados de 2021, Andrew mantuvo en reiteradas ocasiones relaciones sexuales y realizó otros actos sexuales con otra víctima también de 15 años.

Según los fiscales, los hermanos se quedaron con más de USD 1,2 millones generados por la actividad de videochat de la adolescente, lo que representó cerca del 80% de sus ingresos.

Posteriormente, intentaron “ocultar o disfrazar el origen ilícito del dinero” mediante la compra de cuatro autos de lujo, valuados en aproximadamente 825.000 euros. La fiscalía solicitó el decomiso de esos bienes.

La imputación añade que las víctimas habrían sido pagadas o presionadas para influir en sus declaraciones ante la Justicia.

Los fiscales afirman que los hermanos Tate retuvieron más de USD 1,2 millones del videochat de una adolescente y buscaron lavar ese dinero con la compra de autos de lujo (Julia Demaree Nikhinson/Pool vía REUTERS).

El caso se suma a una secuencia de causas abiertas en varios países desde 2022

La nueva acusación surge de la investigación que condujo a una detención de los hermanos en Bucarest a fines de 2022, cuando fueron señalados por integrar una organización criminal que atraía mujeres a Rumania con fines de explotación sexual, reportó Associated Press.

En 2023, ambos fueron enviados a juicio en ese primer expediente. Sin embargo, a fines de 2024, una corte de apelaciones de Bucarest devolvió el caso a la fiscalía al considerar inadmisible parte de la prueba y detectar irregularidades procesales, indicó Reuters.

Ese revés no puso fin a la investigación y, posteriormente, se abrió otro expediente penal en el país.

La defensa rechazó las acusaciones y anticipó impugnaciones judiciales

El abogado de los influencers en Rumania, Eugen Vidineac, afirmó que examinarán cada aspecto de la nueva acusación y que impugnarán, por las vías judiciales correspondientes, cualquier deficiencia probatoria, procesal o jurídica.

Nuestros clientes siguen rechazando las acusaciones en su contra”, explicó en una declaración recogida por Reuters.

Los hermanos pueden ser juzgados en ausencia en Rumania, pero la fiscalía aún debe superar una etapa preliminar en la que un magistrado revisará la legalidad del expediente antes de que pueda iniciarse el juicio, explicó Reuters.

La ley establece un plazo de 60 días para esa revisión inicial, aunque en la práctica suele extenderse.

La nueva acusación en Rumania incluye presiones o pagos a víctimas para influir en sus declaraciones ante la Justicia (AP Foto/Vadim Ghirda).

Más de una década de denuncias, investigaciones y pedidos de extradición

De acuerdo con una cronología de The New York Times, la historia pública y judicial de los hermanos se extiende por más de diez años y atraviesa varios países.

Durante la década de 2010, los hermanos montaron un negocio de pornografía por webcam con mujeres que transmitían en vivo para clientes pagos. Hacia 2015, operaban en la zona de Luton, cerca de Londres. Según reconstruyó el New York Times, Andrew dijo después que atraían a mujeres, las convencían de participar y retenían gran parte de las ganancias.

Entre 2016 y 2022, Andrew Tate amplió su notoriedad pública tras su paso por Big Brother, del que fue apartado después de que el tabloide The Sun difundiera un video en el que golpeaba con un cinturón a una novia. Ambos sostuvieron que se trató de un acto consentido.

En esos años, los hermanos trasladaron parte de sus operaciones a Rumania y comenzaron a vender cursos y membresías para jóvenes varones.

El 29 de diciembre de 2022, fiscales rumanos detuvieron a los hermanos y los acusaron de integrar una organización criminal y captar a siete mujeres para su negocio pornográfico.

En 2023, esa causa fue formalizada, quedaron primero detenidos y luego bajo arresto domiciliario, antes de recuperar la libertad con restricciones.

La causa contra los hermanos Tate se inserta en una serie de denuncias, investigaciones y pedidos de extradición en Rumania, Reino Unido y Estados Unidos (Julia Demaree Nikhinson/Pool vía REUTERS).

En enero de 2024, fiscales británicos pidieron órdenes de arresto por violación, trata de personas y agresión, mientras que en junio cuatro mujeres británicas demandaron civilmente a Andrew Tate por presuntos abusos.

A fines de ese año, la fiscalía rumana abrió una segunda investigación penal y acusó a los hermanos de haber forzado a 34 mujeres a participar en su negocio de pornografía en línea. A su vez, un juez bloqueó el juicio del primer caso en Rumania por errores procesales.

Durante 2025 surgieron nuevas denuncias en Estados Unidos por parte de una expareja y otra mujeres, ambas negadas por Tate.

El 18 de julio de 2026, agentes federales arrestaron a los hermanos en Miami por un pedido de extradición británico vinculado a nuevos cargos por violación y tráfico sexual.

Andrew Tate quedó acusado de siete cargos de violación, tres de tráfico sexual, tres de agresión, 15 vinculados a imágenes sexuales de menores y cuatro por posesión de pornografía extrema. Tristan enfrenta dos cargos de violación, uno de agresión sexual y tres de tráfico sexual.

Hasta el momento, permanecen detenidos en Miami a la espera de una decisión sobre su extradición al Reino Unido.