Los mensajes de trabajo fuera de horario son algo habitual con la expansión de WhatsApp y el trabajo desde el celular. Ana Ercoreca, inspectora de Trabajo y Seguridad Social de España, explicó cuál es la diferencia entre recibir un mensaje laboral y tener que responder.

La especialista puso el foco en el tiempo que una persona destina al trabajo una vez finalizado su horario. Ercoreca explicó que el punto central no está simplemente en que un jefe o una empresa mande un correo electrónico, un WhatsApp o realice una llamada una vez terminada la jornada.

Enviar por sí correos electrónicos no es una infracción, pero nunca se puede obligar al trabajador a contestar”, sostuvo la especialista.

Según explicó, la situación cambia cuando el trabajador efectivamente responde y dedica parte de su tiempo personal a resolver cuestiones relacionadas con su empleo. En esos casos, el tiempo real utilizado para realizar esas tareas es el que debe tenerse en cuenta.

El uso constante del celular puede hacer que las cuestiones laborales continúen incluso después de haber terminado la jornada. (Imagen generada con IA)
El uso constante del celular puede hacer que las cuestiones laborales continúen incluso después de haber terminado la jornada. (Imagen generada con IA)

Por ejemplo, contestar un único mensaje no significa automáticamente haber trabajado una hora adicional. Si la persona tarda unos minutos, ese es el período que se considera. Pero si la comunicación deriva en una tarea que demanda dos horas, son esas dos horas las que se suman al tiempo trabajado.

De ahí surge la afirmación que resume la postura de Ercoreca: si un trabajador continúa atendiendo cuestiones laborales durante dos horas una vez finalizada su jornada, se trata de dos horas de trabajo adicional.

La importancia de desconectarse después del trabajo

La especialista también puso el foco en un fenómeno cada vez más cotidiano: seguir pendiente del celular incluso cuando la jornada ya terminó. No siempre hace falta estar físicamente en una oficina para continuar trabajando, ya que muchas tareas pueden resolverse desde cualquier lugar mediante un teléfono o una computadora.

Por su parte, el psicólogo Rafa Alonso advirtió sobre las consecuencias de esa hiperconectividad. Según explicó, permanecer esperando una posible notificación laboral puede mantener al cerebro en estado de alerta e impedir que el descanso sea completo.

La dificultad para separar el trabajo del tiempo personal puede generar estrés y hacer que una persona comience el día siguiente sin haber descansado correctamente. (Imagen generada con IA)
La dificultad para separar el trabajo del tiempo personal puede generar estrés y hacer que una persona comience el día siguiente sin haber descansado correctamente. (Imagen generada con IA)

Alonso señaló que esta dinámica puede relacionarse con peor descanso, mayor estrés y agotamiento emocional, sobre todo cuando la persona siente que debe estar disponible permanentemente.

La discusión, entonces, va más allá de un mensaje puntual. Ercoreca plantea que existe una diferencia entre recibir un mensaje y tener que dedicar tiempo efectivo a contestar, mientras que Alonso advierte sobre el impacto que puede tener permanecer conectado al trabajo durante las horas destinadas al descanso.

En un contexto en el que el celular permite responder prácticamente desde cualquier lugar y a cualquier hora, es importante establecer una separación entre la jornada laboral y el tiempo personal. Para Ercoreca, la clave está en reconocer cuándo esa disponibilidad se transforma nuevamente en trabajo.