
La funcionalidad del AirTag tiene fecha de caducidad. Este dispositivo de Apple está diseñado para funcionar de manera autónoma durante un año aproximadamente, pero existe un accesorio que soluciona esa limitación.
Este dispositivo, que puede encontrarse en plataformas como Amazon o directamente en la web del fabricante, aumenta el tiempo de uso para seguir utilizando el rastreador por 10 años más.
Cuál es es el dispositivo que multiplica la autonomía del AirTag
La clave está en una carcasa robusta y resistente al agua, diseñada para albergar el AirTag original junto a dos pilas AA. Modelos como el TimeCapsule de ElevationLab permiten que el localizador de Apple funcione hasta diez años sin necesidad de cambiar la fuente de alimentación, siempre dependiendo del tipo de pilas utilizadas.
Este accesorio presenta dimensiones de aproximadamente 12,2 x 4,9 x 2,7 centímetros y un peso de 60 gramos sin incluir el AirTag o las pilas.

Para su funcionamiento se debe insertar la tradicional pila de botón CR2032, se retira la tapa trasera del AirTag y se acopla la placa de la carcasa. Luego, se colocan las dos pilas AA estándar, que pueden ser alcalinas, de litio o incluso recargables.
La carcasa se cierra mediante tres tornillos, garantizando un ajuste seguro y total protección contra polvo y agua, con certificación IP69 en el caso del TimeCapsule.
Cómo transforma el uso cotidiano del AirTag
El funcionamiento de la carcasa extendida se basa en redirigir la alimentación del AirTag hacia las pilas AA. Esta simple modificación multiplica por diez la duración habitual, pasando de una autonomía cercana a los 12 meses hasta los 10 años. El usuario puede olvidarse del mantenimiento anual y del riesgo de quedarse sin batería en los momentos menos oportunos.
Esta extensión de autonomía convierte al AirTag en una herramienta idónea para el seguimiento de bienes o equipos que requieren localización constante durante largos periodos.

Además, las pilas AA resultan más económicas y fáciles de conseguir en tiendas, supermercados o estaciones de servicio en cualquier parte del mundo. También existen opciones recargables, lo que reduce residuos y el impacto ambiental en comparación con las pilas de botón.
Un AirTag con carcasa de batería extendida puede operar, según los fabricantes, hasta 10 años sin reemplazo de pilas, siempre que se utilicen modelos de buena calidad.
Esta solución es especialmente útil para quienes necesitan monitorizar objetos de gran tamaño o de almacenamiento prolongado, como cajas de herramientas, maquinaria agrícola, remolques, equipamientos de camping o bienes guardados en trasteros.
Limitaciones y casos en los que no conviene
El principal inconveniente del sistema reside en el aumento de tamaño y peso. Una carcasa que aloja dos pilas AA hace que el conjunto resulte demasiado voluminoso para objetos pequeños o de uso frecuente, como llaveros, carteras, mochilas del día a día, chaquetas o bolsos. El volumen extra puede dificultar su colocación en espacios reducidos o en accesorios que requieren discreción.

Las dimensiones del accesorio —aproximadamente 12,2 x 4,9 x 2,7 centímetros o 113 x 39,88 x 19 milímetros, según el modelo— y su peso (sin contar pilas ni AirTag) lo hacen adecuado solo para bienes de mayor tamaño o con poco movimiento. Además, el diseño está enfocado en bienes estáticos o que se almacenan durante largos periodos, como remolques, casetas de campo, maquinaria, cajas de almacenamiento o trasteros.
No se recomienda su uso para quienes buscan localizar objetos de uso diario, donde la compacidad y ligereza son requisitos clave. En ese caso, el AirTag en su formato original sigue siendo la opción preferida.
El accesorio TimeCapsule de ElevationLab, disponible desde 20 dólares, ofrece una solución pensada para quienes priorizan la autonomía y la tranquilidad de no tener que cambiar la pila de su AirTag durante una década.