
Álvaro Arbeloa sigue buscando su primera victoria en la Premier League. El ex del Real Madrid encajó este sábado su tercera derrota en tres jornadas al frente del Fulham. Ahora en casa y de una forma dolorosa: yendo por delante en el marcador hasta en dos ocasiones. El Crystal Palace, con un doblete de Tyrick Mitchell y un gol de Ben Chilwell recién entrado al campo, completó la remontada (2-3) y dejó a los londinenses con un preocupante 0 de 9 en el campeonato.
Al igual que el Real Madrid de Mou, el partido no fue malo. Al contrario. Los de Arbeloa dominaron y llegaron a estar hasta en dos ocasiones por delante en el marcador gracias a Josh King y César Palacios. Sin embargo, no fue suficiente. El Palace llegó solo cinco veces y marcó tres goles. “No merecimos perder”, dijo el salmantino tras el encuentro.
Algo que recuerda a su etapa en el Bernabéu. Arbeloa no dejó malos resultados en el feudo blanco, pero sí insuficientes para lo que se espera en Valdebebas. Ahora, tras haber ‘pescado’ allí y el desembolso económico en verano, se espera más de un equipo que no sabe lo que es ganar.
La vía Valdebebas, bajo examen
Arbeloa no llegó solo a Craven Cottage: su proyecto se ha construido, en buena medida, alrededor de jugadores a los que conoce bien. Gonzalo García, César Palacios y Manuel Ángel han puesto pie en Londres de la mano de su técnico en el filial madridista. Los dos primeros ya han respondido con creces. El tercero ya ha tenido sus primeros minutos.
La apuesta por los jóvenes del Madrid es una de las grandes señas de identidad del nuevo Fulham. Pero la Premier ofrece un escenario muy distinto al que conocieron en La Fábrica, donde no basta con tener talento: hay que responder cada semana ante rivales que castigan cualquier error. “Ellos aprovecharon sus oportunidades; al fin y al cabo, de eso se trata el fútbol”, reconoció el propio técnico en rueda de prensa.
Eso es precisamente lo que está sufriendo el Fulham. El equipo ha marcado cinco goles en sus tres partidos de liga, pero ha encajado siete, y ya ocupa puestos de descenso pese a haberse adelantado en el marcador en dos de sus tres derrotas. A eso se suman las bajas de jugadores de peso como Harry Wilson, Issa Diop, Sasa Lukic o el máximo goleador del equipo, Raúl Jiménez, que dejan a la plantilla con menos recursos para sostener el desgaste físico de la competición inglesa.
La presión, además, llega pronto. Tras el parón, el Fulham visitará Anfield para medirse al Liverpool de Andoni Iraola y después recibirá al Manchester United en Craven Cottage, donde ya se han escuchado los primeros pitos. Arbeloa ya sabe lo que significa vivir bajo una exigencia extrema: la conoció en el Bernabéu, donde 18 victorias en 28 partidos no bastaron para darle continuidad. Ahora el examen es distinto. En Craven Cottage no le piden levantar la Champions, pero sí algo mucho más inmediato: empezar a sumar.



