El canciller alemán, Friedrich Merz, acusó este miércoles al partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), flamante ganador en las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt, de querer organizar una “limpieza étnica” con su política antiinmigración.
Lo hizo en una intervención en la Cámara Baja del Parlamento en la que se defendió de las críticas de la líder de la formación ultraderechista, Alice Weidel.
“El término ‘remigración’ no es más que un sinónimo de ‘limpieza étnica’ basada en el origen y el color de piel”, afirmó Merz en una sesión parlamentaria en la que se enfrentó a los reproches de Weidel en materia de inmigración, economía y sobre el apoyo a Ucrania tras el triunfo el domingo de AfD en las elecciones de Sajonia-Anhalt.
Deportaciones masivas
El canciller aludió así a la propuesta que hizo AfD en Sajonia-Anhalt para lanzar una ofensiva de deportaciones masivas de refugiados, incluidos los llegados de Ucrania, y a la que el partido de Weidel llama “remigración”.
“Alemania es, después de Colombia, el país que más refugiados ha acogido en todo el mundo, con 2,7 millones”, afirmó Weidel.

“En Alemania, la cosa va más allá: hay más de un millón de refugiados cuya solicitud de asilo ha sido denegada más de una vez. ¿Qué hacen estas personas todavía en este país? ¡Deberían ser deportadas!”, dijo la líder ultraderechista.
AfD comenzó a emplear el término “remigración” después de que en 2023 un grupo de sus políticos, incluido su candidato en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, participara en polémica conferencia de extremistas de derechas en Potsdam.
Allí presentó ese concepto el activista austriaco de extrema derecha Martin Sellner, quien planteó planes para expulsar del país al mayor número posible de extranjeros y de alemanes con raíces extranjeras.
El partido de extrema derecha incorporó ese término en sus programas. En el caso de Sajonia-Anhalt, lo empleó en la última campaña para aludir a las deportaciones de inmigrantes irregulares, demandantes de asilo, incluidos los ucranianos.
“Si aquellos que trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país por la ‘remigración’, el sector artesanal en Alemania dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionando, ningún hospital del país podría funcionar”, replicó Merz a Weidel.
La ultraderecha logró un 43,8% de los votos el domingo en las elecciones de Sajonia-Anhalt, mientras que el partido de Merz se quedó en un 17,2%, el peor resultado de la historia de los democristianos en esa región.
(Con información de EFE)




