Los tres canales privados de Uruguay estaban realizando una cobertura en el barrio Marconi de Montevideo, una de las zonas atravesada por la violencia criminal en el país, cuando se empezó a escuchar una ráfaga de disparos. Los trabajadores se tuvieron que refugiar y llevar su cuerpo al suelo por recomendación de la Policía.
El barrio Marconi, ubicado en la periferia de Montevideo, sufre el enfrentamiento entre bandas criminales desde hace un buen tiempo y tiene un alto poder de fuego. La balacera ocurrió en la calle Wellington y la Rambla Costanera, según informó el noticiero Telenoche de Canal 4, que estaba en el lugar.
En la grabación de este medio se escucha una ráfaga de disparos y la voz de una mujer que grita: “¡Al piso! ¡Al piso!”. En el video se ve como los periodistas se agachan y se capta un pedido: “¡Tirate al piso, Peluche!”.

La situación ocurrió en medio de un operativo policial. Un rato antes, una moto que pasó por ese lugar pasó y disparó 13 veces, pero no estuvo claro cuál era el objetivo que tenía. Lo hizo con un arma automática calibre 45. No hubo heridos por este ataque, aunque una de las balas dio contra la ventanilla de un auto.
La Policía y los canales uruguayos habían ido a este lugar por este episodio. La Policía estaba preservando la escena y esperaba que llegara la Policía Científica cuando se escucharon los disparos.
Fueron tres las ráfagas de disparos que se escucharon. El periodista Leonardo Pedrouza relató que la balacera los sorprendió. Los disparos llegaron desde detrás de un baldío que hay en la zona.

La abundante vegetación que había en el lugar no permitía saber hacia dónde iban dirigidos los disparos.
El noticiero Telemundo de Canal 12 también estaba en el lugar al momento de los tiros. El periodista Emiliano Wigman salió en vivo desde el piso, según describió, porque debían resguardarse. Algunos efectivos policiales que trabajaban en el lugar vieron a uno de los tiradores. Detalló que los camarógrafos y los choferes de los canales también quedaron en el suelo.
Al momento del operativo, la Policía estaba investigando si una de las balas perdidas impactó en una casa cercana. En las imágenes se veía que había dos agentes en el lugar con armas largas, mirando hacia lugares opuestos.

De hecho, un patrullero estaba ubicado sobre un puente que hay en el lugar custodiando una docena de casquillos de bala que habían quedado de una balacera.
Tras los nuevos disparos, varios patrulleros regresaron al lugar para dar apoyo y encontrar a los sospechosos que habían escapado. Algunos policías estaban en moto y las cámaras los registraron dirigiéndose a gran velocidad a custodiar la zona.
Cuando la situación se controló y la tensión bajó, la Policía Científica hizo el relevamiento de la escena. Los datos primarios indican que el segundo tiroteo fue para amedrentar a los efectivos que estaban allí, de forma de evitar que recogieran los casquillos que habían quedado de la balacera anterior. Esto le iba a permitir a las autoridades avanzar en la investigación.

El barrio lleva varios días de balaceras que, incluso, han terminado en asesinatos.
De hecho, en enero, este artículo de Infobae daba cuenta de que el barrio Marconi se convirtió en una zona marcada por balacera entre bandas que imponen su poder a los tiros. La nota informaba que la Policía identificó a dos grupos criminales que se disputan el barrio. Uno de estos es el de Los Bartolo, que disputa el poder de venta de droga en ese territorio y que ya es conocida por las autoridades. Si bien es la que tiene el dominio de la venta en el Marconi, han aparecido otras bandas a disputarle el poder.
Un grupo nuevo en el lugar está integrado por adolescentes dispuestos a darle pelea a los Bartolo. Estos menores suelen disparar al aire, en general en la noche, para mostrar el poder de fuego que tienen.