Casi diez años después de la muerte de Matías Juárez, la Justicia absolvió a los tres médicos que habían llegado a juicio por el caso. El nene tenía 8 años cuando murió, cuatro días después de una operación programada de amígdalas en una clínica privada de Tucumán. Su mamá, María Luna, recibió el fallo con dolor y anunció que apelará.

“Matar en Tucumán es gratis. Yo no buscaba venganza. No hay justicia en Tucumán. Esto le puede pasar a cualquiera”, dijo la mujer después de conocer la decisión, a la prensa. Luna aseguró que había llegado a los tribunales con dudas sobre el resultado, aunque no esperaba que los tres acusados fueran absueltos. Esperaba al menos una condena para uno de ellos, a quien señaló como principal responsable.

La madre también cuestionó el rol de la Fiscalía durante el proceso. “A mí el Ministerio Público Fiscal me dejó sola”, sostuvo. Además, criticó a la fiscal Marta Jerez y puso en duda la actuación del organismo en la investigación.

Qué pasó con Matías Juárez

Matías tenía 8 años cuando ingresó a una clínica privada de Tucumán para someterse a una cirugía programada de amígdalas. Según contó su familia, el nene había llegado al quirófano sin señales de un problema grave y los estudios previos no habían advertido complicaciones. Sin embargo, después de la intervención su estado de salud empeoró.

Al salir del quirófano, Matías le dijo a su mamá que no podía abrir los ojos. Poco después fue llevado a terapia intensiva y la familia comenzó a pedir explicaciones sobre lo que había ocurrido. Con el paso de las horas, el cuadro se agravó.

Matías Juárez tenía 8 años cuando murió, cuatro días después de una cirugía programada de amígdalas en una clínica privada de Tucumán. (Foto: gentileza eltucumano)
Matías Juárez tenía 8 años cuando murió, cuatro días después de una cirugía programada de amígdalas en una clínica privada de Tucumán. (Foto: gentileza eltucumano)

La familia pidió que le hicieran estudios para determinar qué había provocado el deterioro. Entre ellos estaba una tomografía, pero el examen se demoró y finalmente se hizo a la mañana siguiente. El estudio detectó un infarto que afectaba gran parte del cerebro.

Matías quedó en coma farmacológico y murió cuatro días después. Nunca volvió a hablar con su familia. En 2017, sus padres denunciaron una posible mala praxis y reclamaron que se investigara si hubo responsabilidades médicas.

Una causa que llegó a juicio después de años

Una primera junta médica concluyó que los procedimientos realizados durante la atención habían sido correctos. Ese informe también vinculó el cuadro del nene con una supuesta condición de obesidad. La familia rechazó esa conclusión y cuestionó las pericias realizadas durante la investigación.

La querella sostuvo que quedaban preguntas sin responder sobre lo ocurrido durante y después de la operación. También planteó que Matías había ingresado para una intervención programada y que no se había advertido un riesgo extraordinario antes de la cirugía. La causa avanzó durante años entre nuevas evaluaciones, reclamos y demoras.

Tras conocer la absolución, Luna dijo que todavía confiaba en que otras pruebas del expediente fueran valoradas. En particular, mencionó una junta médica realizada en Córdoba y sostuvo que allí había elementos que podían comprometer a uno de los acusados.

La mujer confirmó que apelará el fallo. “Para evitar que pase otro Matías, voy a apelar”, afirmó. Su reclamo ahora continuará por la vía judicial mientras busca revertir la decisión que absolvió a los tres médicos.