
Un carro bomba explotó frente a la Estación de Policía de Los Patios hacia las 11:15 p. m. del 31 de agosto de 2026, en el área metropolitana de Cúcuta, Norte de Santander, y dejó un muerto, nueve civiles afectados y dos uniformados heridos, mientras las autoridades intentan establecer cómo se ejecutó el ataque y quiénes participaron.
El balance oficial, divulgado el 1 de septiembre por la Policía Nacional, modificó los reportes iniciales conocidos en las horas posteriores a la detonación. Según ese informe preliminar, además de la persona fallecida, hubo 11 afectados en total: nueve civiles trasladados a centros asistenciales y dos policías lesionados.

La explosión dañó la infraestructura de la estación, afectó el parque automotor de la institución e incendió varias motocicletas. También se reportaron daños materiales en locales comerciales y vehículos ubicados sobre la Avenida 10. La emergencia provocó una interrupción temporal de energía e internet en el sector. Además, el impacto también alteró la movilidad en la vía que comunica a la capital norteantandereana con Pamplona y Bucaramanga.
La respuesta inmediata incluyó el despliegue de un operativo para controlar el perímetro, atender a los afectados y asegurar la zona. Las autoridades también iniciaron la verificación de las condiciones de seguridad en el lugar de la explosión.
El comunicado oficial definió el hecho como una acción terrorista y expresó su rechazo al atentado contra sus instalaciones. La Policía Metropolitana de Cúcuta aseguró además que activó sus capacidades institucionales para proteger a los habitantes de Los Patios y del área metropolitana mientras avanzan las pesquisas.
Tras el atentado en la capital del departamento de Norte de Santander, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, envió un mensaje vía redes sociales en el que convocó un Consejo de Seguridad para atender la situación.

“A raíz del atentado terrorista ocurrido en Los Patios, área metropolitana de Cúcuta, he convocado un Consejo de Seguridad con toda la cúpula de la Fuerza Pública, al que asistiré personalmente”, escribió en su cuenta de X.
De la Espriella también señaló que su administración no permitirá que los grupos armados ilegales intenten generar pánico y miedo en el territorio, por lo que se comprometió a endurecer los ataques y operativos contra las organizaciones ilegales que pongan en riesgo a la población.
“No vamos a dejar sola a una sola región de Colombia. Donde los terroristas pretendan sembrar miedo, allí estará el Estado con toda su fuerza. Vamos a perseguir con mano de hierro a quienes atenten contra los colombianos, hasta capturarlos, desmantelar sus estructuras y devolverles la tranquilidad a nuestras comunidades. Colombia no se arrodilla ante el terrorismo”.
La investigación busca definir cómo se activó el artefacto y quiénes lo ejecutaron

La Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional adelantan labores de investigación criminal, inteligencia y policía judicial para establecer las circunstancias del ataque. Esas diligencias buscan precisar la forma en que fue activado el artefacto explosivo e identificar y judicializar a los responsables.
La información sobre el vehículo usado en el atentado sigue bajo examen. Blu Radio había señalado inicialmente que un taxi habría sido empleado para transportar y activar el explosivo frente a la sede policial ubicada en la avenida principal del municipio, pero ese dato no ha sido confirmado por las autoridades.
Sobre la posible autoría, la emisora radial indicó que los investigadores no descartaban en un primer momento una eventual responsabilidad del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque esa línea sigue siendo una hipótesis sin confirmación oficial. Agregó que en esa zona de Norte de Santander tienen presencia el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc, pero hasta ahora ninguna estructura se ha atribuido públicamente el ataque.