¿Cuántos bares hay en España? Muchísimos. ¿Dónde hay más? Probablemente en Madrid, Barcelona o alguna ciudad turística. Sabemos que el verdadero imperio de la caña está en la costa y la montaña. ¿Qué provincia tiene más bares por habitante? Aquí empiezan los problemas. Aparquemos por un momento esa vaga frase de que España tiene más bares que ningún otro país del mundo: las comparaciones internacionales dependen demasiado de qué cuente cada país como "bar”. Aparquemos por un momento tanto dígito y tiremos la caña. La de pescar.
El Monasterio del bebercio. Empecemos por el caso más extremo que existe, según un mapa interactivo reciente de Accumin Intelligence que acude a una base de datos relativamente fiable: enfrentar todos los establecimientos de hostelería censados a través del fichero de empresas de DataCentric Marketing y cruzar con todos los censos de población del INE. Monasterio es un municipio de la Sierra Norte de Guadalajara, dentro del parque natural, con 13 habitantes censados según el INE.
Buscar alojamiento allí devuelve más de media docena de casas rurales activas —Arce Love Spa, Casa Lavanda, Casa Amapola, El Rincón de Monasterio (nueve alojamientos ella sola)—. ¿Por qué? Por estar a una hora de Madrid. Este pueblo con menos vecinos que una clase de colegio suele tener, en un fin de semana cualquiera, más visitantes durmiendo allí que residentes empadronados. Y eso significa muchos clientes.
El campeón no es Madrid. Si la pregunta es dónde hay más bares por habitante, la respuesta tampoco es Madrid, Barcelona ni ninguna gran ciudad turística. Según el informe "Benditos Bares en Datos", elaborado por la Federación Española de Hostelería y Coca-Cola sobre datos del INE, la ciudad española con más densidad es León, con 5,03 bares por cada 1.000 habitantes —más de 600 locales para unos 124.000 vecinos, concentrados en el Barrio Húmedo—. La sigue Salamanca, con 4,22. Ninguna gran capital entra en el top; Barcelona es la única que aparece, y solo entre los veinte primeros puestos.
Bajando a escala de pueblo, el récord documentado se dispara mucho más arriba: Sallent de Gállego, en el Pirineo aragonés, tiene 15,74 bares por cada 1.000 habitantes, un bar por cada 63 vecinos censados. La explicación es la misma que en Monasterio: no es un pueblo de 63 clientes, es una estación de esquí con población flotante que el padrón no recoge. Para competir, Madrid necesita cifras absolutas.



