
Los insectos pueden entrar a una vivienda por aberturas mínimas, y sellar los puntos de acceso más frecuentes reduce el riesgo de plagas dentro del hogar.
La recomendación coincide con orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Vinculan el control ambiental y exclusión física con una mejor prevención de infestaciones.

El sitio web especializado en limpieza y estilo de vida, The Spruce, cita a la especialista Mary Marlowe Leverette y enumera 8 sectores de la vivienda que suelen convertirse en vías de acceso para insectos.
1. Las puertas pueden dejar una vía abierta incluso cuando están cerradas

Una puerta cerrada no siempre impide el ingreso de insectos. Si hay luz visible en la parte inferior o en los laterales, existe un espacio suficiente para que entren hormigas, cucarachas, escarabajos y otros ejemplares pequeños. Según la autora citada, esos huecos pueden sostener un ingreso constante desde el exterior o desde un garaje conectado con la casa.
Los CDC recomiendan reparar o sellar grietas y aberturas como parte de la prevención doméstica frente a plagas. En ese marco, ajustar bisagras, revisar marcos y reemplazar burletes o barreras inferiores ayuda a limitar su paso.
2. Las ventanas y mosquiteros pueden fallar por grietas o roturas pequeñas

Los marcos de las ventanas pueden deteriorarse en la unión con la pared y abrir fisuras por donde ingresan insectos voladores o rastreros. A eso se suma el estado de los mosquiteros: una rotura mínima puede permitir la entrada de mosquitos, moscas o avispas.
La OMS sostiene que las barreras físicas son una herramienta central para reducir el contacto con insectos. Se menciona el uso de mallas o pantallas en aberturas como parte de la protección del hogar. Por eso, revisar sellos, aplicar material de cierre y reparar roturas en los tejidos forma parte de una estrategia básica de prevención.
3. Las cañerías y desagües reúnen agua y aberturas útiles para las plagas

La presencia de humedad favorece la aparición de insectos, y las filtraciones alrededor de cocinas, baños o lavaderos ofrecen condiciones propicias. Además, los conductos suelen atravesar muros con espacios sin sellar, lo que crea accesos directos hacia el interior.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), indica que eliminar fuentes de agua y cerrar puntos de entrada es una parte esencial del control no químico. Reparar pérdidas, mantener los desagües en condiciones y sellar los contornos de las tuberías reduce dos factores a la vez: la humedad y acceso.
4. Las aberturas eléctricas también funcionan como corredores de ingreso

Los pasos de cables de electricidad, telefonía o internet pueden generar pequeñas separaciones entre placas, muros y conductos. Esas aberturas resultan suficientes para insectos de tamaño reducido, en especial cuando conectan directamente con el exterior.
Los CDC incluyen entre sus recomendaciones la necesidad de tapar agujeros alrededor de servicios y conductos. Revisar tapas sueltas y sellar bordes interiores y exteriores puede contribuir a interrumpir recorridos habituales de insectos.
5. Los conductos de secado dependen de un cierre correcto

Los conductos de ventilación de secadoras utilizan compuertas que se abren y cierran con el flujo de aire. Si el sistema no cierra bien o acumula pelusa, puede permanecer abierto más tiempo del previsto y transformarse en un acceso para insectos.
La EPA subraya que el mantenimiento del hogar y sistemas de ventilación integra las medidas preventivas del manejo ambiental de plagas. La revisión periódica del conducto y su mecanismo de cierre permite reducir vulnerabilidades sin recurrir de entrada a productos químicos.
6. El sector del techo ofrece refugio y paso hacia áreas interiores

La zona donde se unen paredes y techo puede presentar grietas o huecos. De acuerdo con la profesional citada, ese sector también puede ser elegido para la formación de nidos, en particular en espacios altos y protegidos.
La OMS advierte que reducir refugios y sitios de anidación cerca de la vivienda es un componente relevante del control ambiental. Si hay fisuras en aleros, ventilaciones o uniones estructurales, el sellado temprano puede impedir que los insectos avancen.
7. Grietas en paredes exteriores y cimientos facilitan el avance desde afuera

Las paredes exteriores, cimientos y espacios de arrastre pueden presentar fisuras por desgaste o movimiento estructural. Una vez dentro de esos sectores, los insectos encuentran nuevos recorridos hacia habitaciones, depósitos o áreas de servicio.
Los lineamientos de la EPA y los CDC coinciden en que la exclusión física y control de la humedad exterior son parte de una estrategia preventiva eficaz. Por eso, además del sellado, también importa corregir problemas de drenaje y evitar acumulaciones de agua alrededor de la vivienda.
8. El equipaje, leña y cajas pueden introducir insectos sin que se note

No todos los ingresos ocurren a través de una abertura fija. El equipaje, leña, plantas y cajas de envío también pueden trasladar insectos de otros ambientes al interior de la casa. La nota menciona ese riesgo y señala que ciertos objetos pueden actuar como transporte involuntario.
Los CDC han publicado orientaciones específicas sobre la revisión de pertenencias y objetos para evitar el traslado de plagas, en especial en contextos de viaje o almacenamiento. Inspeccionar lo que entra al hogar antes de guardarlo es una medida simple que puede evitar infestaciones difíciles de controlar.
Cuando la presencia de insectos es extensa o persistente, los organismos de salud pública y guías de manejo integrado de plagas recomiendan acudir a personal calificado.



