Cultura

Van Gogh y la búsqueda del color a la orilla del Sena

Van Gogh y la búsqueda del color a la orilla del Sena

Entre mayo y julio de 1887, Vincent van Gogh ejecutó cerca de 40 cuadros durante su estancia en París, donde vivió con su hermano Theo antes de trasladarse a la ciudad de Arlés un año después. Cada mañana, salía del apartamento parisino que compartían en el barrio de Montmartre. Caminaba unos 5 kilómetros con su lienzo, caballete y tubos de óleo a cuestas, y recalaba en Asnières, un suburbio situado al noroeste de la capital francesa. Llamado hoy Asnières-sur-Seine, a finales del siglo XIX era un lugar de contrastes: con zonas verdes y de baño, restaurantes y terrazas a un lado del Sena, y en plena ebullición industrial al otro. Allí fue donde el pintor se sacudió los tonos oscuros de su etapa anterior y empezó a experimentar con brochazos luminosos. No estaba solo. La disparidad de ese tramo del río, que reflejaba también el efecto del desarrollo urbano, atrajo a su vez a otros cuatro artistas galos: Georges Seurat y Paul Signac, Émile Bernard y Charles Angrand.

Seguir leyendo

Una muestra analiza por primera vez la influencia de Asnières, un suburbio al noroeste de París, en la obra del pintor holandés y de sus colegas franceses Seurat, Signac, Bernard y AngrandLeer más