Tecno

El algoritmo se equivoca. La cara no siempre dice lo que uno siente

Puede que en su próxima entrevista de trabajo su perfil sea descartado por culpa de una microexpresión facial que una máquina considere inapropiada. O que le detengan mientras hace cola en la aduana de EE UU al considerar un sistema de inteligencia artificial que los gestos de su cara son propios de quien se dispone a atentar. Son dos ejemplos de la aplicación de los llamados sistemas de detección de emociones (affect recognition). Se trata de una controvertida tecnología apoyada en algoritmos de aprendizaje automático que dice ser capaz de reconocer qué siente una persona con solo analizar su rostro. Es un peldaño más en la carrera del reconocimiento facial. Tras identificar a los individuos al procesar una imagen toca ahora detectar y clasificar los sentimientos que revele su cara.

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Algunos sistemas informáticos pretenden interpretar el estado de ánimo de las personas analizando el aspecto de sus rostros. Un científico español y su equipo han demostrado que eso es imposibleRead More